Mostrando entradas con la etiqueta teresadejesus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta teresadejesus. Mostrar todas las entradas

11 agosto 2015

SANTA TERESA y SANTA CÁNDIDA

Excelente idea la yuxtaposición de las dos frases. “Sólo Dios basta”. “En Jesús todo lo tenemos”.
Un calco? Matizaría; pero sólo en un intento de querer profundizar; y limitándome a la frase tal cual, prescindiendo de sus contextos.
Teresa de Jesús, avalada ya su profunda experiencia personal, se expresa, creo yo, en la declaración objetiva. No olvidar que aunque espontánea y castiza, Teresa es Maestra de vida de oración. Y suele escribir, aunque sea por obediencia, con proyección de futuro. Aquí expresaría al “Deus semper maior” de San Agustín.
Cándida María de Jesús, desde el caminar diario, habla desde un “yo” implicado en un “nosotras”. Le brota espontáneo y gozoso su sentir íntimo, germinado ya desde la niñez: Señor mío Jesucristo. Creador, Padre, Redentor mío… En JESÚS totaliza su Dios. Intuyo también un animar comunitario desde este compartir sus sentimientos.
Teresa y Cándida tienen que verbalizar, pagar el peaje de las palabras. Es el mismo ESPÍRITU el que se derrama en sus corazones. Y nosotras, en el arrabal del castillo, analizamos, comparamos.
Que el amor que Dios nos tiene, manifestado en Cristo Jesús, anime nuestra vida comprometida por el Reino; aunque lo expresemos de maneras diferentes.
Por Teresa Zugazabeitia FI

15 mayo 2015

Teresa de Jesús, experta comunicadora en el siglo XVI

Este domingo 17 de mayo, solemnidad de la Ascensión del Señor, se celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Con motivo del V Centenaio del nacimiento de santa Teresa, la Conferencia Episcopal ofrece una serie de materiales que puedan ayudar a preparar y celebrar la jornada. Entre ellos, destacamos esta reflexión del P. Francisco Javier Sancho, ocd, director del CITeS de Ávila:


Parecería una paradoja la pretensión de esta conferencia si no fuera enmarcada en el contexto del Centenario teresiano y en el ámbito de un encuentro de comunicadores católicos. Y más cuando el encargado de dar esta conferencia no es un periodista profesional, si bien las coyunturas me han llevado a colaborar muchas veces con los diferentes medios de comunicación.
Que Teresa es una gran comunicadora pienso que nadie lo pone en duda. Cierto que para nosotros hoy no es fácil la lectura de sus obras, que por estilo, terminología y temática…, muchas veces se escapa a los temas fácilmente comprensibles. No es extraño que incluso muchos de los aquí presentes hayan hecho el intento de leerla y de haber fracasado en el intento. Un servidor también pasó por esa experiencia.
No entro en las dificultades que hoy puede presentar el lenguaje teresiano y su formulación. Pienso que es un tema serio e importante, pero la orientación de mi presentación quiere ir en otra dirección. Si Teresa ha sido capaz de asombrar a grandes literatos, pensadores, filósofos, etc… a lo largo de la historia ha sido, sin duda, gracias a la fuerza de su lenguaje y su capacidad de comunicar. Aspectos que emergen principalmente de la temática hacia la cual se dirigen sus escritos: hablarnos de nuestra interioridad, del Misterio que acontece y frente al cual no es fácil dibujar palabras.
Por Francisco Javier Sancho ocd

15 abril 2015

El espacio de las mujeres como tiempo de Dios

“Qué fuerza tiene con Vos, Señor, un suspiro nacido de las entrañas”, oraba Sta. Teresa. La oración, profundamente emocional, y por ello verdadera; se sentía unida a Dios, desde su ser mujer; por eso le hablaba con sus entrañas. El vínculo con Dios podía ser emocional; campo abonado de mujeres, es parte de la subjetividad femenina. Rehabilita la emoción y el sentimiento para Dios, para la vida. Las entrañas, como vehículo de relación con Dios. Entrañas de millones de mujeres que hoy son campo de batalla de los varones donde se extermina su dignidad ante nuestra indiferencia.  Rompió el techo de cristal de las mujeres en su tiempo. Defiende la necesidad y el derecho de las mujeres a una vida interior de altura. Lucha contra las normas que la han constreñido, así como contra los “ideales de mujer” con los que la han definido: “No quiero bobaliconas” –decía. Rompe con la identidad que se le ha dado de fuera. Hace una lectura crítica de la razón imperante; y bien que se lo recordaban: “fémina contumaz inquieta y andariega”. Su tiempo le otorgaba una identidad a la baja; “pretenden hacernos andar como pollo trabado a los que vuelan como águilas con las mercedes que nos hace Dios”. Teresa a través de la oración  construye una conciencia reflexiva sobre su propia identidad y conoce profundamente a Dios, profundamente la vida. Abierta al amor y a la belleza, con un corazón vivo, que siente, capaz de fecundarse siempre.  “Aprovéchame a mi también ver campo agua y flores, en estas cosas hallo yo memoria del criador; digo que me despertaban y recogían y servían de libro”.  Está claro, cuando te haces una con Cristo, te abres a la comunión de la vida; entonces, la luz viene de la vida misma.
Por María Isabel Serrano

30 marzo 2015

Santa Teresa, entre pasión y razón

Corrían tiempos en que aún había eruditos y médicos que se preguntaban si la mujer era “un ser humano”, cuando Teresa de Ávila, con tanta pasión como claridad intelectual emprendió la reforma del Carmelo. La niña que a los siete años intentó partir a tierras de moros con su hermano Rodrigo para sufrir martirio, demostró el mismo ímpetu cuando tras ingresar en la orden, de tanta oración y penitencia, cayó enferma, entró en coma profundo y estuvo amortajada y en sepultura abierta tres días enteros, y luego tres años sin poder andar. Pero una vez recuperada, sin desterrar el entusiasmo, desarrolló su contrapeso: la visión objetiva.
Estos dos aspectos, pasión y razón, unidos a una honradez orientada hacia la verdad, son los puntales en que se apoyaron su personalidad, sus actos y sus escritos. Así, dentro del Carmelo, fue despojando situaciones e ideas de falsos ropajes para que algunas cosas quedaran en su sitio; desenmascaró costumbres engañosas y se atrevió a escribir y comentar textos que podían poner en peligro su persona (la Inquisición estaba al acecho). Todo ello hace que sus obras estén vivas y nos transmitan a la vez su fuerte carácter y el pulso de la época.
Por Clara Janes

27 marzo 2015

ISIDRO CATELA: «Santa Teresa es más que la Marca España, es una huella universal»

Aunque los publicistas consideran la Iglesia como ejemplo de lo que sería un «producto» perfecto (al fin y al cabo su mercancía es la salvación), pocas cosas hay tan difíciles como comunicar desde el ámbito eclesiástico en España. Isidro Catela ha sido el máximo responsable de la imagen de la Conferencia Episcopal durante diez años, impulsando campañas de tanto impacto como ‘Xtantos’ (Por tantos). Ahora asume un reto no menor, dar un nuevo impulso al V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa, justo cuando la efeméride comienza su tramo crucial.

¿Qué piensa cuándo le llega justamente ahora la propuesta para encabezar la fundación?
La propuesta me llega personalmente del vicario General de la Orden, el padre Emilio Martínez. Pienso que es un gran proyecto, desde el que se puede hacer mucho bien a mucha gente. Y sobre todo porque es un proyecto de Dios, de la Iglesia y de la Santa. No se puede pedir más.

No obstante, asume la máxima responsabilidad del centenario cuando la efeméride ya tiene una cierta andadura, con proyectos ya iniciados y otros a punto de hacerlo, ¿esto es positivo o negativo?
Lo importante es el Centenario, no tanto el momento en el que yo pueda asumir una responsabilidad o las personas concretas que estemos más directamente embarcados en él. Quiero mirar hacia adelante. Por convicción y por necesidad. No tengo un minuto que perder.

En todo caso, ¿Cuál es la valoración de lo que se ha hecho hasta ahora?
Hasta ahora he visto y he disfrutado el V Centenario como espectador. No sería justo que, desde ahí, yo llegara valorando lo que se me encuentro. Vengo a sumar, a construir, a tender puentes, con el trabajo más entregado y profesional que sea capaz de aportar.
Por Francisco Gómez

25 marzo 2015

El Papa Francisco iniciará MAÑANA una oración mundial por la paz

Mañana jueves, 26 de marzo, el Papa Francisco iniciará una oración mundial por la paz en el contexto del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús. La oración comenzará en la Eucaristía que el Papa celebra en Santa Marta. Por tanto, desde las 7 de la mañana, hora española, comunidades y fraternidades podrán comenzar la oración por la paz en el momento y del modo que consideren más oportuno y adecuado.
“Ese no será un día en que podamos escondernos, dejando la solución de los  problemas de la guerra a los que gobiernan, a los que tienen responsabilidades. El 26 de marzo es un día para que la voz de Santa Teresa resuene en nuestros corazones y, con ella, nos determinemos a hacer ese poquito que hay en nosotros convencidos de que no están las cosas del mundo para tratar con Dios negocios de poca importancia”, ha aseverado el P. Emilio José Martínez, Vicario General de la Orden del Carmelo Descalzo, en relación a esta iniciativa.

Desde el Camelo Descalzo han querido agradecer al Papa Francisco el haber querido capitanear esta iniciativa, convirtiéndola en eclesial. “Se trata, sin duda, de un hermoso regalo para nuestra Santa Madre”, ha asegurado el P. Emilio.
Por otra parte, el presidente de la Fundación V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, P. Antonio González, ha anunciado que de acuerdo con la Santa Sede se ha invitado a este momento de oración a los creyentes de otras confesiones cristianas u otras religiones. En todos los lugares donde se celebré la Oración por la Paz se ha pedido que se coloque una vela encendida en la puerta. Asimismo, en redes sociales se podrá participar en la oración por la paz con el hashtag #Prayday.
Todas las actividades que se organicen en los distintos carmelos de todo el mundo  se podrán seguir a través de la web www.stj500.com

22 marzo 2015

En PEÑARANDA: "JESÚS de TERESA"

Los salones parroquiales de las Jesuitinas acogían el domingo 22 de febrero un nuevo encuentro del Grupo Fe y Arte del arciprestazgo de Peñaranda, una cita que llevaba como protagonista a Santa Teresa. Cerca de medio centenar de personas asistieron a la reunión que, bajo el titulo ‘Jesús de Teresa’ realizaba un recorrido por las diferentes imágenes de Cristo en Santa Teresa y su significado desde el punto de vista artístico y espiritual. 

20 marzo 2015

En el V Centenario: TERESAS de HOY

Las adversidades que sufrió Teresa de Cepeda y Ahumada fueron muchas y de distinta índole: ser mujer en un mundo de hombres, escritora en una sociedad iletrada, reformista en una Iglesia poco humanista y con la Inquisición pisándole los talones… Pese al escenario retratado, encontró su merecido lugar en la literatura, reformó el Carmelo hasta abrir 17 conventos “descalzos” en solo veinte años, salió indemne –y reforzada– de su comparecencia ante la Inquisición en Sevilla y, junto a San Juan de la Cruz, se convirtió en la cumbre de la mística.
Con semejante currículo, la inspiradora de un estilo de vida religioso caracterizado por un fuerte humanismo, ¿cómo reaccionaría al conocer que, en la última década, la violencia de género ha segado la vida de 658 parejas, madres, abuelas, hijas y hermanas? ¿Qué diría al saber que una mujer, para cobrar una pensión igual a la de un hombre, debe trabajar once años más en un trabajo de igual valor? ¿Encontraría adjetivos con los que calificar que cuatro de cada diez se vean obligadas a renunciar a empleos o ascensos por la familia?
El pulso de Teresa contra las adversidades arrancaría en la infancia al saberse descendiente de judeoconversos obligados a emigrar a Ávila para obtener un certificado falso de hidalguía y continuó con el pulso entre padre e hija hasta ingresar, sin su consentimiento, en el Convento de la Encarnación.
Por si el escenario no fuera de por sí difícil, su salud era precaria en extremo: desmayos, cardiopatías no definidas, “padecimientos horribles” y un paroxismo de cuatro días que la dejó paralítica durante dos años. Pese a todo, su cuerpo no le impidió acometer ninguno de los empeños que tenía en mente; si acaso, retrasarlos.
Por Ángeles López

19 marzo 2015

“Miro como desde lo alto”: Teresa de Jesús y la libertad

Es posible que la vigencia y actualidad del mensaje de Teresa de Jesús, en los albores de este siglo XXI, sea más extensa y más amplia de lo que nunca antes lo había sido. Porque, si en otros tiempos su presencia fue más intensa, dicha intensidad estaba circunscrita, en puridad, al ámbito de lo doctrinal y espiritual y devocional. Solo en el pasado siglo XX comenzaron a salir a la luz estudios históricos y literarios relevantes, ensanchando la perspectiva mística y espiritual del estudio de santa Teresa, y liberando sus escritos del secuestro al que los espirituales habían sometido a esta mujer que, por otra parte, tanto se resistió en vida a perder su preciada libertad.
Y no conviene soslayar, a la hora de hablar de la libertad teresiana, los condicionantes frente a los que tuvo que luchar, aquellos que amenazaban sus anhelos de autonomía a la hora de escribir, tales como: ser orante (en un mundo de sospechas generalizadas frente a los espirituales); de origen judeo-converso (en un mundo obsesionado con la limpieza de sangre); lectora empedernida (en un mundo de analfabetismo generalizado, y de sospechas frente a la cultura); y mujer (en un mundo antifeminista). “Basta ser mujer para caérseme las alas” (V 10,7) se quejará Teresa amargamente. Ante todo mujer, sobre todo mujer. Esta fue su queja más continua, confesada, resentida y desazonada.
Por Juan Antonio Marcos

10 marzo 2015

TERESA de JESÚS, una santa en REBELDÍA

Santa Teresa de Jesús escribió, además de muchas cartas y poemas, cuatro grandes obras: «El libro de la vida», «Camino de perfección», «Castillo interior» y el «Libro de las fundaciones». En su tiempo, estos escritos no fueron comprendidos por todos no obstante su genialidad. Ella sabía muy bien que el Santo Oficio no se fiaba ni de la obra fundadora ni de los libros que escribía; de hecho, temía constantemente ser delatada: «Iban a mí con mucho miedo a decirme que andaban los tiempos recios y que podría ser me levantasen algo y fuesen a los inquisidores», escribe en «El libro de la vida». A pesar de este cuidado, sus primeros problemas empezaron muy pronto, en 1559, cuando se publica el «Índice de Libros Prohibidos» del inquisidor Fernando de Valdés. Los inquisidores registraron la pequeña biblioteca que Teresa tenía en el Monasterio de la Encarnación y requisaron algunas obras. Ella escribe: «Cuando se quitaron muchos libros de romance, yo lo sentí mucho». A partir de este percance, los censores empezaron a examinar con lupa sus escritos y dejaron abundante constancia de sus correcciones: tachan párrafos y le hacen arrancar páginas enteras o rehacerlas, como se decía entonces, de «sana planta». Uno de los censores, refiriéndose a sus disertaciones sobre el amor, anota al margen la siguiente advertencia: «Váyase con tiento». La obligaron a rehacer entero el «Camino de perfección». Y ella, sumisa, obedeció el mandato; pero conservó en una arquilla del convento de San José de Ávila el cuaderno primero, que hoy se guarda en El Escorial.
Por Jesús Sánchez Adalid

TERESA de JESÚS