Por María Benítez y Matilde Blanco
UN 31 DE
MAYO ESPECIAL… 2014, PARA NOSOTRAS.
El hacer memoria de nuestra vida como Hijas de
Jesús a lo largo del tiempo es muy
bueno, pero cuando llega esta fecha, de haber vivido cincuenta años en la
Congregación, es un regalo de Dios. Así lo hemos vivido
María Benítez y yo Matilde.
¿Casualidad?. En nuestro lenguaje las casualidades no
existen, algo nos querrá decir el Señor cuando nos ha unido también para este
acontecimiento. Hicimos juntas el Noviciado,
los primeros votos, el Juniorado , los votos perpetuos y ahora…las Bodas de Oro.
Hemos dado gracias a Dios por tantos años vividos al servicio de Dios y de
los demás.
Tuvimos el deseo de celebrar la Eucaristía y después la
comida, en Piedras Redondas. Allí, en aquel barrio empezamos, siendo junioras,
nuestro ser educadoras, precisamente entre los más necesitados de las escuelas…
Experiencias que nos marcaron mucho y que están en nuestra vida.
Así fue. El día 31 de mayo 2014, estábamos citados en
el Colegio de Virgen de la Paz,
las comunidades de Roquetas, Piedras Redondas y Stella Maris, también nos
acompañaron la comunidad Misioneras Cruzadas de la Iglesia, que trabajan en un
barrio contiguo al nuestro, Los Almendros, con las que tenemos mucha relación.
Tuvimos la suerte de ser acompañada por Mª Carmen
Caballero, que estaba en Málaga, aunque su destino es Venezuela, sentimos más
cerca de nuestras hermanas que viven día a dí en lugares de frontera. Vino con
su hermana y de Almería participo también otra laica que colabora mucho con
nosotras en Pastoral. Son regalos y sorpresas… Agradecimientos.
Celebró la Eucaristía Eduardo
López Azpitarte que vino desde Granada a unirse a nuestra acción de gracias.
Estaban también los jesuitas de Almería: Rafa Yuste, Juan Feliz Ruíz y José Panadán un jesuita
indio que está en Almería una temporada.
La
Eucaristía sencilla y a
la vez densa, familiar. La homilía de Eduardo… como siempre dando el toque de
interiorización y esperanza. Peticiones y ofrendas. Acción de Gracias.
Primero Matilde leyó su acción de gracias, un
recorrido de la experiencia de Dios en su vida después María Benitez, tras unas
palabras de agradecimiento y de su felicidad
de ser Hija de Jesús , no podía terminar la celebración sin expresar con
todo su cuerpo, bailando, un canto a Andalucía.Su gracia
y expresión al bailar nos recordaron tantas veces como la hemos visto en
diferentes acontecimientos “alegrando a los demás”, con sencillez y oportunidad.
Después… la comida en el comedor de los niños de
Piedras Redondas. Nos reunimos 25. Disfrutamos de una buena conversación y como es normal recordamos algunas cosillas
vividas y que nos sirven de acción de gracias también.
Desde estas letras agradecemos la cercanía y el cariño
que hemos recibido de las Hermanas, no solo de las que nos acompañaron aquí,
sino de tantas que de una forma o de otra os hicisteis presente. Gracias. Ahora
nos toca seguir el camino emprendido, abiertas a la sorpresa y al Espíritu.
María
Benitez F.I. y Matilde Blanco F.I