12 de mayo de 1996
Y tú… ¿dónde estabas?
A Adoración Martín le diagnosticaron la presencia de un tumor maligno en uno de sus brazos. Los doctores le dieron tan solo unos meses de vida, pero después de casi treinta años Adoración sigue viva y su tumor desapareció misteriosamente... Varios médicos han certificado la curación y el Vaticano ha dictaminado que el milagroso suceso acaeció por intercesión de Cándida María de Jesús, la fundadora de las Hijas de Jesús, que fue beatificada en el Vaticano el 12 de mayo de 1996.
DISCURSO DE JUAN PABLO II A LOS PARTICIPANTES EN LA CEREMONIA DE BEATIFICACIÓN DE LA MADRE CÁNDIDA Y DE ANTONIA BANDRÉS
sepulcros. Habéis venido también desde otros puntos de España, Brasil, Bolivia, Argentina, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Cuba, Filipinas, Taiwán y Japón, donde viven y trabajan las Hijas de Jesús. A todos os saludo con afecto y os doy mi más cordial bienvenida.
decisión importante, piensa en fundar una Congregación con el nombre de Hijas de Jesús, dedicada a la salvación de las almas. Finalmente en Salamanca da el paso definitivo bajo el amparo y particular protección de la Virgen María. Con una firme aspiración a la santidad, la beata Cándida María de Jesús se entregó a Dios dedicándose a la formación cristiana de la infancia y juventud, respondiendo así a un imperativo pastoral de la Iglesia y a una necesidad de la sociedad de entonces. En efecto, la educación integral es condición indispensable para el crecimiento moral de las personas y para el progreso de los pueblos, lo cual forma parte de la acción evangelizadora de la Iglesia.
A Adoración Martín le diagnosticaron la presencia de un tumor maligno en uno de sus brazos. Los doctores le dieron tan solo unos meses de vida, pero después de casi treinta años Adoración sigue viva y su tumor desapareció misteriosamente... Varios médicos han certificado la curación y el Vaticano ha dictaminado que el milagroso suceso acaeció por intercesión de Cándida María de Jesús, la fundadora de las Hijas de Jesús, que fue beatificada en el Vaticano el 12 de mayo de 1996.Canonización de la Madre Cándida y nuestro año jubilarSe van dando los pasos normales del proceso. En este momento ya sabemos que también los teólogos consultores, en su reunión del 7 de marzo, han dado su voto positivo al presunto milagro de curación atribuido a la intercesión de la Madre Cándida María de Jesús.
Ahora estamos a la espera de la sesión de los Cardenales y Obispos y de la decisión final del Santo Padre. Si todo sigue como esperamos, es probable que la canonización pueda coincidir con nuestro año jubilar, en el que celebraremos los centenarios de la primera expansión misionera y de la muerte de nuestra Madre Fundadora. De todos modos, lo importante es que vivamos este tiempo previo a la canonización como un tiempo de mayor acogida y vivencia del Evangelio de Jesucristo, de sincera y profunda aproximación personal y comunitaria a la Palabra de Dios. Y que procuremos ayudarnos en esto, unas a otras.
