Mostrando entradas con la etiqueta beatificación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta beatificación. Mostrar todas las entradas

11 marzo 2015

ROMERO será BEATIFICADO el 23 de mayo

El obispo mártir de El Salvador, Óscar Arnulfo Romero, será beatificado el próximo 23 de mayo, según anunció, desde tierras salvadoreñas, el postulador de la causa, Vicenzo Paglia. El presidente del Pontificio Consejo para la Familia, que se encuentra en Centroamérica ultimando los detalles del evento, adelantó la fecha en la víspera del aniversario del asesinato de Rutilio Grande. "No se puede entender a Romero sin Rutilio", declaraba días antes.
Paglia llegó ayer al país para reunirse con el presidente Salvador Sánchez Cerén y la alta jerarquía de la curia salvadoreña. El enviado del Vaticano tiene ya la fecha de beatificación definida y discutirá la organización del evento con ambos.
Paglia, quien es presidente del Pontificio Consejo para la Familia y obispo emérito de la Diócesis de Terni-Narni-Amelia, en Italia, dará hoy una conferencia con el primer mandatario del país, donde se revelen los pormenores del acto.
Por Jesús Bastante

20 octubre 2014

El PAPA en la beatificación de Pablo VI: "¡DIOS NO TIENE MIEDO a las NOVEDADES!"

«¡Dar a Dios lo que es de Dios!» «¡Por el don de este Sínodo y por el espíritu constructivo con que todos han colaborado, con el Apóstol Pablo, «damos gracias a Dios por todos ustedes y los tenemos presentes en nuestras oraciones!» y «¡gracias a nuestro querido y amado Papa Pablo VI. Gracias por tu humilde y profético testimonio de amor a Cristo y a su Iglesia!». El Papa Francisco hizo resonar estas palabras en su homilía de la Santa Misa con ocasión de la conclusión del Sínodo extraordinario sobre la familia y de la beatificación Pablo VI.
«Dar a Dios lo que es de Dios» significa estar dispuesto a hacer su voluntad y dedicarle nuestra vida y colaborar con su Reino de misericordia, de amor y de paz, enfatizó el Obispo de Roma, haciendo hincapié en que en eso reside la verdadera fuerza de los cristianos, «la levadura que fermenta y la sal que da sabor a todo esfuerzo humano contra el pesimismo generalizado que nos ofrece el mundo. En eso reside nuestra esperanza, porque la esperanza en Dios no es una huida de la realidad, no es una coartada: es ponerse manos a la obra para devolver a Dios lo que le pertenece. Por eso, el cristiano mira a la realidad futura, a la realidad de Dios, para vivir plenamente la vida –con los pies bien puestos en la tierra – y responder, con valentía, a los incesantes retos nuevos».