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09 julio 2016

El asesinato de Emmanuel Chidi refleja toda nuestra época - por @fervidal31

Sobrevivió a Boko Haram pero perece asesinado por un racista europeo. Hay veces que la historia de un solo hombre refleja el estado de toda una época. Ese es el dramático caso del refugiado nigeriano Emmanuel Chidi Namdi: sobrevivió a la persecución terrorista de Boko Haram que mató a su hija y padre pero ha sido asesinado por un ultra racista en un pequeño pueblo italiano.
Emmanuel tenía 36 años y estaba casado con Chinyery, también nigeriana, de 24 años. Estaban andando por la calle en Fermo, una localidad del centro de Italia cuando un hombre de 35 años y 1,90 de altura llamado Amedeo Mancini comenzó a insultar a Chyniery llamándola “simia africana”. A la vez comenzó a tirar de su brazo para abusar de ella. Emmanuel trató de defenderla y entonces Amedeo se lanzó contra él y le golpeó la cabeza hasta que Emmanuel cayó inconsciente en coma. El miércoles 6 de julio (2016) falleció.

26 junio 2015

Odian a las personas sin hogar

“Vete a dormir al vertedero”, “si volvemos a verte por aquí te quemamos vivo”, “eres una vergüenza para España” o “vagabundo, hay que eliminarte” son algunas de las ofensas que tienen que soportar personas sin hogar en España. Nos decía Rocío hace poco que “en los 10 años que he vivido en la calle, en vez de ser tratada como persona y mujer, me han tratado como objeto y basura”. Algo tenemos todos que hacer.
En el Observatorio Hatento hemos realizado el primer informe español sobre los Delitos de Odio contra las Personas sin Hogar, mediante encuesta y numerosas entrevistas a las víctimas. Los resultados son alarmantes: el 47% de las personas sin hogar en España han sido víctimas de delitos de odio. Entre éstos, el 81% los sufrió más de una vez y el 49% más de cinco veces. Un tercio ha sufrido tratos vejatorios y un quinto ha sido agredido físicamente. Las mujeres sin hogar sufren muchos más delitos –el 60% de ellas- y hay más víctimas entre los españoles sin hogar (58%) que entre los extranjeros.
El 87% de los agresores eran varones y el 57% jóvenes (18-35 años). El 30% de los agresores eran gente que estaba de fiesta, el 10% eran policías y el 7% neonazis. Al 60% de las víctimas les agredieron mientras dormían y tuvo graves consecuencias: dos tercios tuvieron lesiones, roturas de huesos o pérdida de dientes y el 30% ya se sienten permanentemente indefensos. ¿Por qué les agredieron? Es difícil saberlo, pero preguntamos a las víctimas qué les dijeron mientras lo hacían. En el 31% de los casos les dijeron que lo hacían por odio. El 35% piensa que le agredieron porque le vieron indefenso y vulnerable ahí, en la calle. El 50% de los ataques fueron en la calle y el 15% en cajeros o portales.
Por Fernando Vidal

27 marzo 2015

Medioambiente y personas sin hogar son una causa común

Las causas medioambientales y sociales no están suficientemente conectadas en las ciudades desarrolladas. No sólo por las escasas alianzas entre ONG sino porque falta un marco explicativo que las vincule. Las ONG de inclusión social y las medioambientales están llamadas a colaborar en una causa que ya es común. En un encuentro convocado por la prestigiosa Fundación Ecología y Desarrollo ECODES (@ecodes), tuvimos la oportunidad de reflexionar sobre ello.

Las personas sin hogar, una causa de insostenibilidad medioambiental
La conexión ecosocial se manifiesta especialmente patente cuando consideramos el problema que sufren las personas sin hogar. En RAIS Fundación (@RAISFundacion) es una perspectiva que llevamos ya tiempo pensando y seguimos profundizando. Esta línea está prácticamente ausente de los análisis salvo en unos pocos artículos académicos (Toro, Trickett, Wall & Salem, 1991; Coolen, 2006; Nooe & Patterson 2010). Roger M. Nooe y David A. Patterson, investigadores de Trabajo Social de la Universidad de Tennessee, afirman que “desde la perspectiva ecológica, el sinhogarismo puede ser comprendido como el resultado de interacciones entre factores de riesgo que involucran condiciones individuales, estructura socioeconómica y circunstancias medioambientales” (p.105). Como dice Ángel Cano, director de la Asociación cultural Despierta (cuyo lema es Por la Cultura de la Vida), necesitamos ser más disruptivos en nuestros enfoques porque sólo será la consciencia y la creatividad lo que hagan nuestras ciudades más sostenibles y resilientes.
Por Fernando Vidal CVX