Richard Gerver (Londres, 1969) era un director de escuela más hasta que se puso al frente de la Grange Primary School, una de las peores de Reino Unido. Dos años después, el colegio se situó entre los primeros del país y se ponía como ejemplo de innovación en todo el mundo. Gerver se dedica hoy a asesorar escuelas a través de The International Curriculum Foundation, de la que es cofundador. También recorre el orbe hablando de su modelo de educación, basado en crear contextos reales en los que se mezclen varias disciplinas. Fue uno de los ponentes estrella del Congreso de Mentes Brillantes, organizado la semana pasada en Madrid por Ser Creativos.
Si le dieran plenos poderes para cambiar el sistema educativo de su país, ¿qué haría?
Empezaría por formular la pregunta fundamental: qué tipo de seres humanos queremos que sean nuestros hijos cuando hayan completado su educación. En esta discusión implicaría a educadores, pero también a emprendedores sociales, empresarios, ONG, líderes de pensamiento y, solo si fuera imprescindible, a políticos [risas]. Creo en el antiguo proverbio africano que dice que hace falta todo un pueblo para educar a un solo niño.
Si le dieran plenos poderes para cambiar el sistema educativo de su país, ¿qué haría?
Empezaría por formular la pregunta fundamental: qué tipo de seres humanos queremos que sean nuestros hijos cuando hayan completado su educación. En esta discusión implicaría a educadores, pero también a emprendedores sociales, empresarios, ONG, líderes de pensamiento y, solo si fuera imprescindible, a políticos [risas]. Creo en el antiguo proverbio africano que dice que hace falta todo un pueblo para educar a un solo niño.
Por Manuel G. Pascual

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