Mostrando entradas con la etiqueta preguntas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta preguntas. Mostrar todas las entradas

18 junio 2016

Cinco preguntas que nos deberíamos hacer

¿Cuáles son las cinco preguntas que todos deberíamos hacernos continuamente? Este ha sido el motivo del discurso pronunciado por el decano de la Facultad de Educación de Harvard James Ryan durante la graduación de sus alumnos:
Antes de empezar con las preguntas hay que tener claras varias ideas: por una parte, que debemos cultivar el arte de realizar buenas cuestiones (“os animo a resistir la tentación de tener respuestas preparadas y pasar más tiempo pensando en las preguntas correctas. La verdad es que una respuesta solo puede ser tan buena como la pregunta que se ha hecho. Lo sé por mi propia experiencia”). Por otra, que aunque ello implique que hay malas preguntas, si prestamos atención como oyentes, siempre podemos sacar algo positivo de una cuestión estúpida. ¿Cuáles son las cinco preguntas que todos deberíamos hacernos continuamente?


26 mayo 2016

Preguntas y decisiones

No siempre es fácil hacer preguntas, cuando pequeño me costaba mucho. Temía quedar ridiculizado ya que al parecer el resto ya sabía la respuesta y tenía todo claro. Con el tiempo me di cuenta que no era así, había muchos al igual que yo con preguntas y cosas poco claras. Es parte de la vida.


Hoy día pareciera que le pedimos al cristianismo que nos de todas las respuestas a nuestras preguntas cuando queremos tomar decisiones. Es más fácil que nos den la respuesta por medio de frases como “Dios es amor” o “Será la voluntad de Dios” que buscarla por nuestros medios. Si llegamos a encontrar la respuesta, no queremos que esta cambie. Lo complejo, e interesante de esto, es que no es algo estático, debemos ir discerniendo constantemente nuestras preguntas y las respuestas.

En un mundo que cambia rápidamente, no debemos temer el hacernos preguntas si ello va dirigido a profundizar nuestra relación con Dios. El cristianismo es un camino constante, donde habrá preguntas que no se podrán responder, para darle espacio a la fe, la libertad y la conciencia de cada uno.

17 mayo 2016

Educar para resolver problemas, educar para planterarlos

"La formulación de un problema es más importante que su solución." Albert Einstein

Uno de los grandes inconvenientes de la educación actual es que, en demasiadas ocasiones, se vive como un problema y no como una experiencia (necesaria y gozosa) de vida.

Hay mucha gente (demasiada) que entiende la educación se suele entender como una competición por demostrar, cuantitativamente y en competencia con los demás, el saber que se ha adquirido, donde lo que menos les importa es comprobar si ese conocimiento sirve para algo más que para aprobar un examen. Pero, en realidad, la educación debe entenderse como un elemento necesario y habitual en nuestras vidas, como una constante que permite que nos adaptemos permanentemente y evolucionemos como personas y como miembros de la sociedad.


En este contexto, uno de los temas más recurrentes en la literatura pedagógica actual es la necesidad de preparar a las nuevas generaciones para que sean capaces de resolver problemas y de tomar decisiones de manera informada, con fundamento. Loable y necesario propósito pero, en mi opinión, insuficiente. Creo que tenemos la obligación de ir más allá, debemos educar también para que las personas puedan plantear problemas y aprovecharlos para generar oportunidades.