Maria
Luisa. Vive en Elías Piña, en la frontera de República Dominicana y
Haití, el lugar donde la tierra es roja. Su risa, su expresión, su
recuerdo mueve mis entrañas para seguir confiando en que mi #compañerodecamino
siempre está. María Luisa no sabe lo que es el Facebook, le cuesta
saberse las horas y no entiende del todo los conceptos detrás y delante.
Pero sabe de la alegría, de la confianza.
María Luisa, con Emilio y tantos otros, nos enseñan el lenguaje más
universal: el del amor. Al cruzar su mirada y la mía ya nada puede ser
igual. Un regalo del #compañerodecamino en medio de la pobreza. Su
sonrisa es #vidadeverdad para mi. Crucemos nuestras miradas, dejémonos afectar y seremos más humanos.

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