| Fotografía: Save the Children. |
Esta entrada ha sido escrita por Natalia Quiroga.
Pakistán recibe en estos días la llegada de la primera superheroína –sí, una superheroína mujer- de dibujos animados en la historia de la televisión del país. Maestra de escuela de día, experta en artes marciales de noche, Burka Avenger utiliza libros y lápices para enfrentarse a cualquier enemigo –un alcalde corrupto incluido- que trate de impedir la educación de las niñas en Pakistán.
Hasta ahí, todo bien. Después de que, con solo 15 años, Malala enfrentase a la mirada del mundo los terribles problemas que sufren las niñas para acceder a su educación –hay zonas en las que el índice de alfabetización de las mujeres no supera el 7%-, un personaje de dibujos animados puede ayudar a contrarrestar los continuos ataques de grupos talibanes y simpatizantes al derecho de las niñas a ir a la escuela.
La superheroína, un personaje creado por el famoso cantante pakistaní Aaron Haroon Rashid, supone además toda una revolución en lo que a sensibilización se refiere porque pretende romper con muchos estereotipos en los que, también los dibujos animados occidentales, insisten en caer. Burka Avenger combate a los fundamentalistas con libros (no con armas); se vale por sí misma y sus conocimientos marciales para vencer a los enemigos (no, al final no tiene que aparecer ese hombre que siempre remata la jugada) y está demasiado ocupada en defender el derecho a la educación de las niñas como para perder el tiempo enamorándose del primer apuesto [dibujo] animado que se pase por la serie.
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