22 junio 2012

Los líderes mundiales exponen en la Río+20 su gran desunión en medio ambiente

La cumbre de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20 comenzó hoy en Río de Janeiro con un amplio consenso en la urgencia de la preservación del planeta, pero con desgarradoras diferencias en los medios que cada país propone para lograrlo.
Un centenar de jefes de Estado y de Gobierno y altos representantes de 193 países se dieron cita en esta ciudad brasileña para reafirmar el compromiso con el medio ambiente y el desarrollo sostenible, en un encuentro que se va a prolongar hasta el viernes.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó en el discurso de apertura que el mundo "no puede permitirse el lujo de perder más tiempo" en la toma de acciones para cambiar el modelo económico hacia una economía verde.
Ban pidió a los países que "superen los intereses particulares" y piensen en las generaciones futuras, pero este mensaje no caló en los presidentes, que expusieron las profundas diferencias que han dificultado la firma de un acuerdo más amplio de la Río+20.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, en calidad de anfitriona, pronunció el discurso más caluroso a favor del acuerdo de mínimos firmado este martes, cuyo contenido fue propuesto por Brasil y eliminó los puntos más polémicos para evitar el fracaso de las negociaciones.
Rousseff celebró la aprobación del compromiso de erradicar la pobreza y que se haya renovado el principio de "responsabilidades comunes pero diferenciadas", que traslada la presión de detener el cambio climático principalmente a los hombros de los más ricos.
El optimismo se desvaneció en la intervención del presidente francés, François Hollande, que sostuvo que el acuerdo que será firmado por los jefes de Estado es "insuficiente" para dotar a las cuestiones medioambientales de una mayor importancia en la agenda global.
Hollande anunció que seguirá promoviendo en foros internacionales la creación de una agencia de la ONU dedicada al medio ambiente, una de las aspiraciones de la UE en esta conferencia y que fue eliminada del texto final por la presión de algunos países en desarrollo que se oponían a ello, entre ellos Brasil.
China, uno de los mayores contaminadores del mundo, echó un jarro de agua fría en la plenaria al dejar claro que el cuidado al medio ambiente no será una prioridad del país mientras obligue a frenar su crecimiento.

No hay comentarios: