23 febrero 2009

PERLA ESCONDIDA EN LA CARTA Nº 12

Carta nº 12 Julio 1889
“… que sea todo lo que Dios quiere que sea”

Y … ¿qué será lo que Dios quiere?

A esta pregunta encuentro como la respuesta más acertada la frase, creo, de San Irineo: “Dios quiere que el hombre crezca y viva”. Por eso me cuesta entender a aquellos que intentan que la persona se quede pequeña y muerta. Eso no es querer como Dios quiere, eso no es dejar que sea lo que Dios quiere que sea. Y por supuesto esto no es dejarse llevar como si no hubiera nada que hacer sino todo lo contrario.
Se trata de levantarse las mangas de la camisa, abrir los ojos y ponerse en marcha. Y hacer todo como si todo dependiera de ti pero sabiendo que detrás de ti hay Alguien que te cuida. Es como el hacer diário del agricultor, como aprendí y aprendo de mi padre, a saber que la cosecha depende de tu siembra pero que, después de sembrado hay que dejar hacer, hay que darle tiempo y que por mucho que te empeñes no va a crecer más rápido. Porque como dice un buen amigo: “cada uno florece a su tiempo”.
Una vez hecho lo que tenemos que hacer… que sea lo que Dios quiera.

No hay comentarios: