El lema de Fe y Alegría “llega donde no llega el asfalto”, nos da la primera pista para entender que es una entidad que se dedica a los más necesitados.
Defienden que “la educación es un bien público” que sin embargo se ha convertido en una mercancía a la que muchas veces sólo acceden los que pueden pagarla. La educación es un derecho que tenemos todos, pero no sólo es un derecho individual, sino que yo tengo derecho a que el otro reciba educación porque de otro modo esa falta de educación repercutirá en mi y en el resto de la sociedad (bandas, delincuencia, drogas...)
Un inmensa mayoría de jóvenes en América Latina, no tienen acceso a la educación.
El compromiso cristiano está unido al compromiso social. El cristiano no puede vivir aislado de la realidad social en la que vive.
El Dios de Jesucristo es un Dios que se hace persona y nace pobre, de una mujer pobre, para poder así conocer la pobreza de cerca. Desde Ahí nos comprende y nos entiende. Es un Dios que se compromete hasta dar la vida por cada uno de nosotros., y a nosotros no nos pide dar la vida como a su Hijo, sino que nos pide cosas más sencillas, dependiendo de la etapa de la vida en la que nos encontremos.
La propuesta educativa de Fe y Alegría pasa por tres niveles:
1.- Una dimensión Humana. La Educación que no toca esta dimensión no es educación. Se trata de desarrollar la capacidad de sensibilizarme humanamente con los otros. Tiene que haber un eje espiritual que me permita buscar y encontrar a Dios que está en los que me rodean.
2.- Una dimensión pedagógica, es decir, una buena calidad pedagógica.
3.- Una dimensión socio-política: De nada sirve un profesional que no es capaz de comprometerse en el ámbito social de la realidad en la que vive. Hay que trabajar por los demás. Buscar algo más que el bienestar propio. La capacidad de entregarse al otro.
Como catequista de confirmación, me pregunto si estos chicos y chicas que ven su asistencia a un centro educativo como algo muy normal, habrán sido capaces de reflexionar con esta charla tan cercana sobre las grandes diferencias que existen entre nuestro mundo cercano y otros, no tan lejanos.
Miguel les dejó un mensaje:
- Dando una oportunidad, la gente puede salir adelante.
- Los jóvenes tienen el reto de que este mundo cambie ya que dentro de poco el mundo estará en sus manos.
Pido al Señor que fueran capaces no sólo de escucharlo sino de guardarlo en su corazón y, en su momento, recordarlo y trabajar por ello.
Defienden que “la educación es un bien público” que sin embargo se ha convertido en una mercancía a la que muchas veces sólo acceden los que pueden pagarla. La educación es un derecho que tenemos todos, pero no sólo es un derecho individual, sino que yo tengo derecho a que el otro reciba educación porque de otro modo esa falta de educación repercutirá en mi y en el resto de la sociedad (bandas, delincuencia, drogas...)
Un inmensa mayoría de jóvenes en América Latina, no tienen acceso a la educación.
El compromiso cristiano está unido al compromiso social. El cristiano no puede vivir aislado de la realidad social en la que vive.
El Dios de Jesucristo es un Dios que se hace persona y nace pobre, de una mujer pobre, para poder así conocer la pobreza de cerca. Desde Ahí nos comprende y nos entiende. Es un Dios que se compromete hasta dar la vida por cada uno de nosotros., y a nosotros no nos pide dar la vida como a su Hijo, sino que nos pide cosas más sencillas, dependiendo de la etapa de la vida en la que nos encontremos.
La propuesta educativa de Fe y Alegría pasa por tres niveles:
1.- Una dimensión Humana. La Educación que no toca esta dimensión no es educación. Se trata de desarrollar la capacidad de sensibilizarme humanamente con los otros. Tiene que haber un eje espiritual que me permita buscar y encontrar a Dios que está en los que me rodean.
2.- Una dimensión pedagógica, es decir, una buena calidad pedagógica.
3.- Una dimensión socio-política: De nada sirve un profesional que no es capaz de comprometerse en el ámbito social de la realidad en la que vive. Hay que trabajar por los demás. Buscar algo más que el bienestar propio. La capacidad de entregarse al otro.
Como catequista de confirmación, me pregunto si estos chicos y chicas que ven su asistencia a un centro educativo como algo muy normal, habrán sido capaces de reflexionar con esta charla tan cercana sobre las grandes diferencias que existen entre nuestro mundo cercano y otros, no tan lejanos.
Miguel les dejó un mensaje:
- Dando una oportunidad, la gente puede salir adelante.
- Los jóvenes tienen el reto de que este mundo cambie ya que dentro de poco el mundo estará en sus manos.
Pido al Señor que fueran capaces no sólo de escucharlo sino de guardarlo en su corazón y, en su momento, recordarlo y trabajar por ello.
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