Una habitación llena de globos, un mural repleto de dedicatorias,
unos compañeros con ganas de "comérsela a besos" y un millón de
aplausos. Así es como ha recibido este sábado una de las habitaciones de
la planta quinta a su nueva inquilina: Teresa Romero.
Los resultados de los últimos análisis
de sus fluidos corporales han confirmado que el organismo de la
auxiliar ha eliminado por completo y definitivamente el virus del ébola.
Por esta razón, el equipo médico que la atiende desde que ingresó en el
Complejo Hospitalario La Paz-Carlos III de Madrid (el 6 de octubre) ha
tomado la decisión de levantar las medidas de aislamiento y trasladarla a una habitación convencional de la quinta planta, donde continuará en observación rutinaria.
Por Laura Tardón

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