Un misionero argentino perteneciente a la obra de Don Bosco es el
principal responsable de la recepción y cuidado de los niños que
quedaron huérfanos a causa del ébola. Junto con otros tantos sacerdotes,
religiosos y laicos, el sacerdote salesiano Jorge Crisafulli combate la devastación que la epidemia va dejando a su paso por el África.
El padre Crisafulli es el responsable de las Misiones Salesianas para
los países angloparlantes de África Occidental, y como tal, tiene a su
cargo la coordinación de la presencia religiosa de esta congregación en
Nigeria, Ghana, Liberia, Guinea Conakry y Sierra Leona. En diálogo con
AICA, sostiene que "estamos perdiendo la batalla" contra la enfermedad y lamenta que el mundo occidental se haya acordado muy tarde del virus letal.

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