los malos pastores cargan sobre las personas fardos insoportables que
ellos ni siquiera tocan con los dedos". Palabras breves, y duras, las
que el Papa Francisco ofreció a los obispos que participarán en el Sínodo de la Familia.
Aldabonazos a la conciencia de quienes, en los próximos días, habrán de
debatir el futuro de la pastoral, y a los que Bergoglio pidió "no frustrar el sueño de Dios".
"Para satisfacer su codicia,
Con toda la solemnidad propia de las grandes ocasiones, pero también
con la esperanza de los que están viviendo un momento indispensable para
el futuro. Así se presentaron los casi doscientos obispos y los miles
de fieles que, dentro y fuera de la basílica de San Pedro, participaron
esta mañana en la Eucaristía de apertura del Sínodo Extraordinario sobre la Familia,
que a buen seguro marcará un antes y un después en la pastoral católica
sobre las relaciones padres-hijos, el matrimonio, la defensa de la vida
y la lucha contra las pobrezas del mundo.
Por Jesús Bastante

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