Carta nº 241 Septiembre
1902
“En medio de la pena, estamos bien;…cuantos más obstáculos se
presentan, más señal de que es de Dios esta obra… Y nosotras, que nos gloriamos
de ser Hijas de Jesús, ¿nos asustaremos con la cruz? No por cierto; ánimo, pues hijas mías, mucho
ánimo”
Qué bien sienta
encontrar este oasis en estos días, esta perla cargada de realidad y ánimo. Es
de esa perlas que al leerla el cuerpo responde con ese ánimo físico e interior
que hace que estés dispuesto a afrontar las “penas” que la vida va, y vaya,
poniendo en el camino.
Qué
pena que alguien hace un tiempo no hubiese leído esto. Otras cosas hubiesen
pasado. Pero efectivamente es pasado y así queda. Aunque sea una lástima.
Aunque cono dice el refrán: “rectificar es de sabios”.
Muchas
palabras me brotan cada vez que la releo. Por eso creo que sobran mis palabras,
sobran mis comentarios. Me quedo con lo auténtico, con las palabras claras de
la M. Cándida. Y las traslado a mi realidad.
Los
obstáculos es señal de algo
¿Asustarme?
¿De qué me
glorío?
Ánimo, mucho
ánimo.
En medio de la
pena estamos bien.
Un abrazo
lleno de ánimo y esperanza.

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