23 septiembre 2014

Muy bien… ¡gracias a Dios!

Tengo un gran amigo a quien, cuando le preguntas con el formal “¿qué tal estás?”, te responde -invariablemente-: “Muy bien, gracias a Dios”. Es posible que su procedencia de un país latino, laico desde casi siempre pero profundamente “religioso” en el más amplio sentido del concepto, explique esa expresión, seguramente más habitual e inconsciente que reflexionada y “teológica”. Lo cierto es que es agradable escuchar muletillas de este porte, que tienen un arraigado y lejano enraizamiento cultural desde siglos atrás. En España se han perdido estas fórmulas: “si Dios quiere”, “como Dios quiera”, “gracias a Dios”… o el más añejo: “con Dios…”. Y es una lástima. Todo ello forma parte de una inevitable inculturación del lenguaje actual en coordenadas y paradigmas secularizados, secularistas o laicas, si quieremos. La “cultura” en su acepción más profunda y amplia, arrastra también hacia un lenguaje que hoy llamaríamos “postmoderno”, o “tardomoderno”.
Por Jesús Garmilla

No hay comentarios: