Papa Francisco expresó su «consternación» por los niños soldado en la República Democrática del Congo en uno de los pasajes del discurso escrito que entregó a los obispos del país, que fueron recibidos en visita “ad limina apostolorum”. El discurso del Pontífice gira en torno a tres argumentos clave: la paz, la familia y los jóvenes.
La Iglesia en la República Democrática del Congo «es una Iglesia dejóvenes. Los niños y los adolescentes, en particular, necesitan la fuerza de Dios para resistir a las tantas tentaciones que nacen de la precariedad de sus vidas, de la imposibilidad de proseguir los estudios o de encontrar trabajo», se lee en el documento entregado. «Me apena su difícil situación, y sé que comparten sus penas, sus alegrías y esperanzas. Pienso sobre todo en el horror de esos niños y jóvenes, reclutados en las milicias y obligados a matar a sus propios compatriotas. Les animo, por lo tanto a profundizar la pastoral juvenil, brindándoles toda la asistencia posible, especialmente a través de la creación de espacios para la formación humana, espiritual y profesional».
La Iglesia en la República Democrática del Congo «es una Iglesia dejóvenes. Los niños y los adolescentes, en particular, necesitan la fuerza de Dios para resistir a las tantas tentaciones que nacen de la precariedad de sus vidas, de la imposibilidad de proseguir los estudios o de encontrar trabajo», se lee en el documento entregado. «Me apena su difícil situación, y sé que comparten sus penas, sus alegrías y esperanzas. Pienso sobre todo en el horror de esos niños y jóvenes, reclutados en las milicias y obligados a matar a sus propios compatriotas. Les animo, por lo tanto a profundizar la pastoral juvenil, brindándoles toda la asistencia posible, especialmente a través de la creación de espacios para la formación humana, espiritual y profesional».

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