17 agosto 2014

DIÁLOGO entre JESÚS y la MUJER CANANEA

Me llamo Eunice, que en griego significa "buena victoria", aunque mi primer nombre no fue éste. Mi madre empezó a llamarme así hace ya muchos años, cuando yo aún era una niña y vivía con ella, ya viuda, en Tiro, la ciudad siro-fenicia donde había nacido y en la que yo también nací y me crié hace más de 40 años. De pequeña estuve poseída por un demonio y, aunque sólo guardo recuerdos confusos, mi madre me habló muchas veces de aquellos terribles momentos en los que asistía impotente y espantada a la transformación de mi cuerpo, zarandeado por terribles convulsiones e inundado de sudor, mientras emitía gruñidos estremecedores y echaba espuma por la boca.
Por Dolores Aleixandre

No hay comentarios: