Tomado de la página de Facebook "En todas las cosas"
Jesús se acerca a los sepulcros de nuestra vida, dice su Palabra y se queda esperando. El “ven afuera” que pronuncia Jesús sobre cada uno de nosotros es la invitación que nos hace a salir de nuestros egocentrismos, de las miserias que nos bloquean, de todo aquello que nos conduce a la muerte o, lo que es parecido, a una vida mortecina. El “ven afuera” es una invitación a volver a lo más profundo de nosotros mismos, allí donde percibimos la presencia de Dios, allí donde también tiene cabida el prójimo, todo prójimo. El “ven afuera” que pronuncia Jesús sobre cada uno de nosotros en una invitación a volver nuevamente a Él y a su Evangelio.
Pronuncia el “ven afuera” y se queda esperando. Nos toca a nosotros, aunque nos sintamos atados de pies y manos, hacer el esfuerzo y ponernos en camino. Nos toca a nosotros confiar en aquellas personas que pueden desatar las vendas de nuestros pies, de nuestras manos y de nuestra cara. Nos toca a nosotros confiar en que Él, Jesús, es, siempre, siempre, la resurrección y la vida.
Este domingo, como cada día de nuestra vida, aunque la cuaresma sea un buen momento para recordarlo, Jesús nos dice “ven afuera”… y se queda esperando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario