04 febrero 2013

PERLA ESCONDIDA EN LA CARTA Nº 175


Carta nº 175     Abril 1899
“Siento mucho no haber estado en la fiesta de San José, que creo estaría bien. Bendito sea Dios, que así lo dispone para mayor gloria suya y salvación de nuestras almas. ”  

            ¡Qué difícil es entender que las cosas que nos ocurren son de Dios, que los reveses que la vida nos da tienen sentido en Dios! Cuando la M. Cándida no pudo asistir a la fiesta de San José, donde quería estar, lo podía haber reflexionado desde otro punto de vista, pero como, mujer de Dios, mujer que confía plenamente en Dios, lo observó como algo que tendría sentido en Él. Ante algo que no sale como uno planea, bendito sea Dios que así lo dispone. Incluso ante lo que no se entiende.

            Y además de todo, confiar en lo que Dios dispone para bien de nosotros mismos. Y eso cuesta entenderlo. Pero tiene una respuesta muy fácil: confiar, confiar de lleno en aquel de quien te has fiado.

            Algo así le ocurrió a Santa Águeda, cuya fiesta celebramos mañana. Por amor a Dios, al que entregó su vida, murió como mártir. Y así lo recuerdan miles de personas en Catral, donde hoy se celebra la romería desde su ermita hasta la parroquia. Allí está un día hasta que el 5 sale, después de la multitudinaria eucaristía, hacia su ermita de nuevo.

            Hoy quiero unir a Santa Águeda con la M. Cándida para pedirle por uno de los sucesores de la familia que se encarga de esta santa de Catral. Quiero pedirle a las dos que le cuiden, que le curen. Que seguiremos bendiciendo a Dios a pesar de que nuestros deseos no sean los de Dios, pero pido por Manolo, pido porque recupere la salud, para que siga abrazando a su esposa y  a sus hijos y para que sigamos aprendiendo, riendo y caminando  juntos.

            Bendito sea Dios que siempre nos escucha.

            Y buscando fortaleza, la encuentro como virtud: “… que conlleva serenidad para aceptar las cosas que no se pueden cambiar, valor para cambiar aquello que se puede, inteligencia para gustar la diferencia…. Sin fortaleza sólo queda pesimismo … Si no eres asertivo  te vienes abajo, vuelves contra ti los conflictos, sufres por sufrir, te refugias en la derrota, huyes, caes en el conformismo. Si solos no podemos, pidamos ayuda, quien nos quiera nos ayudará: siempre se puede, al menos intentarlo: un problema es una oportunidad.”.

No hay comentarios: