Carta nº 140 Marzo 1898
“Así que lo que ahí
falta, aquí casi sobra, y lo que ahí sobra, aquí falta, en fin, Dios lo puede
remediar todo”
En plena Semana
Santa y después de haber celebrado la “super” fiesta del Domingo de Ramos es
cuando aparece el ejercicio de matemáticas de la M. Cándida. Lo que sobra allí
es lo que falta aquí. Y al revés. ¿Cómo cuadramos esto?
Hoy lunes santo es
un buen día para hablar de estos asuntos y para cuestionarnos con algunas preguntas.
Tranquilos todas tiene respuesta.
¿Cómo interpretar
nuestra vida?
¿Cómo tomar nuestras
decisiones?
¿Cómo reconocer y
acoger nuestra vocación?
¿Cómo descubrir los
talentos que Dios nos ha dado?
¿Cómo cumplir cada día
la voluntad de Dios?
¿Cómo encontrar el
camino para realizar nuestra existencia?
Respuesta: Oración
constante (Benedicto XVI)
En estas fechas
especiales de momentos especiales, trasteados por el ritmo de trabajo y los
asuntos personales, familiares, económicos,…. “A nosotros, con frecuencia
preocupados por la eficacia operativa y por los resultados concretos que
conseguimos, la oración de Jesús nos indica que necesitamos detenernos, vivir
momentos de intimidad con Dios, apartándonos del bullicio de cada día, para
escuchar, para ir a la raíz que sostiene y alimenta la vida. Uno de los
momentos más bellos de la oración de Jesús es precisamente cuando él, para
afrontar enfermedades, malestares y límites de sus interlocutores, se dirige a
su Padre en oración y, de este modo, enseña a quien está a su alrededor dónde
es necesario buscar la fuente para tener esperanza y salvación”. (Benedicto
XVI)
La buena noticia de
Jesús, recordada de forma especial en estos días, es descubrir al Jesús que
estuvo y está cerca de los que sufren, descubrió y descubre dónde está la
necesidad y se acerca a ella. “Las dos preocupaciones que ocuparon el corazón
de Jesús fueron la salud y el hambre. … La palabra llegaba antes al cuerpo que
al alma. Jesús evangelizaba sanando y compartiendo la comida. …El sentido común
de Jesús puede ayudarnos a descubrir la verdadera mirada que debe tener el
cristiano que dice ser “testigo de Jesús” (Luis López)
Así pues, M.
Cándida, mucho sentido común, mucho equilibrio y solidaridad y que Dios remedie
todo lo que pueda, que para estropearlo ya nos bastamos nosotros. Buena Semana
Santa a todos y feliz Vigilia de Resurrección.
Y
hoy, es un buen día para recordarnos qué ocurrió ese 2 de abril de 1869. ¿Qué
ocurrió? ¿Qué pasó en ese altar tan querido?

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