El programa de Cáritas Diocesana de Burgos que interviene con mujeres en contextos de prostitución mediante el acompañamiento y con diversos recursos de acogida acaba de lanzar una acción de sensibilización bajo el lema “En el infierno de la prostitución, no compras sexo, compras vidas”.
Con esta iniciativa se pretende profundizar en las razones que llevan a las mujeres a la prostitución, que siguen fuertemente vinculadas a contextos de exclusión, a la vez que llamamos la atención de las personas que recurren al consumo de prostitución, para advertir de que su acto de compra, agrava la situación de sometimiento de las mujeres.
Acompañamiento a 117 mujeres
El equipo de atención de Caritas Burgos contactó durante el pasado 2011 a 220 personas a través del acercamiento al medio y se trabajó con 117 de ellas. Un total de 14 nacionalidades conforman esta realidad en Burgos, en la cual el 72% de las mujeres tienen menos de 35 años.
Se ha podido constatar que la crisis alarga la situación de prostitución para muchas mujeres y cómo desde los inicios de la misma se repiten los casos de mujeres que se ven abocadas a retornar a esta actividad por pérdida de su trabajo regular. Asimismo, se registra un aumento de la edad de las mujeres que ejercen prostitución y también el número de las administrativamente regulares y de mujeres españolas. Como se señala desde Cáritas Burgos, “aumentan en nuestra ciudad los pisos de contacto y relax, como una consecuencia más de la clandestinidad” y “en todos los casos, las condiciones del ejercicio de la prostitución, cada vez son más precarias”.
Con esta iniciativa se pretende profundizar en las razones que llevan a las mujeres a la prostitución, que siguen fuertemente vinculadas a contextos de exclusión, a la vez que llamamos la atención de las personas que recurren al consumo de prostitución, para advertir de que su acto de compra, agrava la situación de sometimiento de las mujeres.
Acompañamiento a 117 mujeres
El equipo de atención de Caritas Burgos contactó durante el pasado 2011 a 220 personas a través del acercamiento al medio y se trabajó con 117 de ellas. Un total de 14 nacionalidades conforman esta realidad en Burgos, en la cual el 72% de las mujeres tienen menos de 35 años.
Se ha podido constatar que la crisis alarga la situación de prostitución para muchas mujeres y cómo desde los inicios de la misma se repiten los casos de mujeres que se ven abocadas a retornar a esta actividad por pérdida de su trabajo regular. Asimismo, se registra un aumento de la edad de las mujeres que ejercen prostitución y también el número de las administrativamente regulares y de mujeres españolas. Como se señala desde Cáritas Burgos, “aumentan en nuestra ciudad los pisos de contacto y relax, como una consecuencia más de la clandestinidad” y “en todos los casos, las condiciones del ejercicio de la prostitución, cada vez son más precarias”.

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