Todos en algún momento
hemos sido pastilla de jabón y de ello, depende en gran parte que hoy día
seamos o no buenos escultores.
Nuestros hijos, nuestros alumnos...ahora son ellos esa valiosa pastilla de jabón que está en nuestras manos. Podemos esforzarnos por sacar lo mejor de ellos animándoles a no conformarse, elaborarando con mimo y cuidado la más preciada obra de arte o por el contrario, descuidarlo arriesgándonos a que se rompa, y desilusionados, se disuelvan entre nuestras manos por no saber esculpirlos bien y a tiempo.
Nuestros hijos, nuestros alumnos...ahora son ellos esa valiosa pastilla de jabón que está en nuestras manos. Podemos esforzarnos por sacar lo mejor de ellos animándoles a no conformarse, elaborarando con mimo y cuidado la más preciada obra de arte o por el contrario, descuidarlo arriesgándonos a que se rompa, y desilusionados, se disuelvan entre nuestras manos por no saber esculpirlos bien y a tiempo.
Los buenos artistas se
diferencian por saber valorar el material que tienen entre sus manos
y saber sacar lo mejor de ellos. ¡Seamos grandes artistas! Ayudémosles a no rendirse, a sacar todo el potencial innato que hay en cada uno de ellos porque un niño no nace vago, se hace. Por eso, debemos atender sus reclamos a tiempo antes de que se aburran.
Saber sacar lo mejor de los demás o de uno mismo es difícil, pero no por ello debemos rendirnos ni dejar de intentarlo. Nunca des todo por sabido. Siempre es buen momento para aprender a mejorar.
Saber sacar lo mejor de los demás o de uno mismo es difícil, pero no por ello debemos rendirnos ni dejar de intentarlo. Nunca des todo por sabido. Siempre es buen momento para aprender a mejorar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario