La Juventud Obrera Cristiana y la Hermandad Obrera de Acción Católica, como parte de la Iglesia en el mundo obrero y del trabajo, ofrecemos esta reflexión ante la aprobación por el Consejo de Ministros de una nueva reforma laboral.
Nos encontramos con la 16ª reforma del mercado de trabajo en
democracia. Hasta ahora las sucesivas reformas laborales llevadas a cabo
por los gobiernos, de uno u otro signo político, bajo el pretexto de
modernizar y flexibilizar dicho mercado laboral, han
transformado la concepción y función del trabajo asalariado en nuestra
sociedad y están socavando los derechos de las personas trabajadoras y
de sus familias.
Estas reformas siempre se han presentado como una necesidad para combatir el desempleo, pero sólo han conseguido:
- incrementar el empleo temporal, especialmente para los jóvenes;
- diversificar las modalidades de contratación a la carta;
- abaratar el coste del despido;
- reducir el crecimiento de los salarios;
- devaluar lo público (sevicios sociales, eduación y sanidad).

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