Es una de esas historias que merece la pena ver. Os adelanto: es un
joven a quien le gusta el baloncesto. Si no fuera porque es autista, tal
vez habría tenido una oportunidad... Pero si no se da la oportunidad no
hay historia, así que aquí os dejo el vídeo y la historia relatada. Una
bonita historia de superación y de lo que debe contar: los valores que
cada cual atesora.
Una. ¡Dos! ¡¡Tres!! ¡¡¡Cuatro!!!
¡¡¡¡Ciiinco!!! ¡¡SEEEIIS!!… Ejem, perdón. Lo que pasa es que no puedo
creérmelo. ¡Metió seis canastas en el partido! Sí, claro, no es un
número muy grande, pero para él es increíble. Pero… permítanme que les
presente a Jason McElwain.
Jason es el ayudante de Jim Johnson, el entrenador del equipo de baloncesto del Greece Athena Highschool, en Rochester, (Nueva York, Estados Unidos). Echa una mano en todo lo que el equipo necesita: traer agua, ir pasando el balón en los entrenamientos, etc. Esto no es nada extraordinario, claro. Pero hay un pequeño detalle, algo perceptible en su mirada: Jason tiene autismo.
El padre de Jason cuenta que su hijo no tiene ningún problema en mostrar sus sentimientos y emociones en los partidos: «Si llegaba a casa después de una derrota, era terrible. Se pasaba todo el día gritando».
Jason es el ayudante de Jim Johnson, el entrenador del equipo de baloncesto del Greece Athena Highschool, en Rochester, (Nueva York, Estados Unidos). Echa una mano en todo lo que el equipo necesita: traer agua, ir pasando el balón en los entrenamientos, etc. Esto no es nada extraordinario, claro. Pero hay un pequeño detalle, algo perceptible en su mirada: Jason tiene autismo.
El padre de Jason cuenta que su hijo no tiene ningún problema en mostrar sus sentimientos y emociones en los partidos: «Si llegaba a casa después de una derrota, era terrible. Se pasaba todo el día gritando».
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