Carta nº 132 Noviembre
1897
“Sí, verdaderamente
las encomendé en mis oraciones y mucho pensé en el viaje de ustedes”
Hoy, primer lunes
de febrero, me encuentro con una perla que habla del valor de la oración. ¿Cómo
se puede expresar la fuerza de la oración? ¿Cómo puedes decir que te sientes
sostenido porque hay unas personas que están rezando por ti? Es difícil y fácil
a la vez, pero de lo que estoy seguro es que es algo que no necesito explicar
con muchas palabras, esto es verdad, así de sencillo. Y la verdad nace de la
experiencia personal, de la experiencia compartida y vivida. Por lo tanto me
basta con esto.
Por
cierto, hoy, un día después de Santa Águeda, día de San Pablo Miki y compañeros
mártires japoneses, es un gran día para
recordar a la gran familia de las Jesuitinas de Japón y a todas las personas
que nos tocaron el corazón por aquellas tierras. A las personas que día a día,
con su vida, invitan a conocer a Jesús de Nazaret y a la M. Cándida.
Aprovecho para
felicitar por su cumple, a Juan Carlos Vázquez, profe del colegio y responsable
de Pastoral.
Y
hablando del valor y la fuerza de la oración, hay que seguir pidiendo por
aquellos que tenemos cerca del cuerpo o del corazón, por aquellos que hoy
empiezan sesiones de quimio, por todos los hospitalizados, por todos ellos
pedimos y rezamos con la confianza de que Dios hará lo que sea mejor.
Yo
creo que cuando alguien te encomienda en sus oraciones es una prueba de
auténtica amistad, supera las barreras de la cerveza del bar, que no está mal,
pero incluye un recuerdo en algo personal y eso es de agradecer. Cuando la M.
Cándida pedía por las que iniciaron el viaje estaba muy cerca de ellas y estoy
seguro que ellas iban más tranquilas y confiadas en ese viaje. Y no les
preocupaban las inclemencias o los imprevistos que pudieran surgir, simplemente
confiaban y viajaban.
Muchas
veces he hablado de las casualidades de Dios. Y cada día me sorprendo de esas
casualidades. Hoy empieza el primer lunes de febrero y levanto la mirada y
descubro la frase del calendario que aparece en febrero del colegio Santa Mª de
la Paz: “Poned toda la confianza en Dios y
dejad todo en sus manos”. Estas son las coincidencias de Dios. Y esto tiene
un porqué. Y ese porqué estoy convencido que irá apareciendo en este mes.

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