Las monjas del Colegio Nuestra Señora del Carmen (un centro
concertado de Villaverde) sabían que las cosas no iban bien en casa de
dos de sus alumnos, de 17 y cuatro años. Hace meses que no asistían a
ninguna excursión porque no podían pagarlas. La semana pasada el padre
de ambos niños —el dominicano Ronale De la Cruz, que tiene otros dos
hijos mayores— visitó a las monjas con el siguiente dilema: al día
siguiente estaba previsto que les desalojaran de su piso, que se
encuentra justo enfrente del colegio, ¿podían ayudarle a encontrar una
forma de que los menores no vieran cómo sacaban a sus padres a la fuerza
de casa?
El día del desahucio las monjas impidieron que los menores salieran
al recreo y dos de ellas —la directora del centro, Sor Inmaculada, y la
tutora de uno de los niños— cruzaron la calle y se unieron a los
activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca que se habían
congregado para mediar con la comisión judicial. Gracias a la mediación
de la hermana Inmaculada (a la que los indignados y activistas presentes
bautizaron la monjaflauta), Bankia se comprometió ayer a suspender el
desahucio de la familia hasta el próximo 30 de junio, lo que permitirá
que los menores finalicen el curso en su colegio. Sor Imaculada, de 47
años y miembro de las Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de
Jesús, es profesora de lengua en diversificación y monja desde que
sintió “la llamada del de arriba”. Responde entre contenta y azorada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario