23 febrero 2012

BILL GATES: "La ayuda debe ir a los más pobres, no a países con ingresos medios como Perú"

Preparar una entrevista con Bill Gates es una de las tareas más estimulantes que puede abordar un periodista. Obliga a romper los habituales compartimentos estancos y a saber de millonarios, de Microsoft, de impuestos, de Gobiernos y de recesión, pero también de polio, de malaria y de buscadores de Internet. El segundo hombre más rico del mundo (perdió el podio de Forbes tras las cuantiosas donaciones que dirige con criterios de eficiencia empresarial); el hombre que más impactó en nuestras vidas al hacer posible la revolución del ordenador personal; el empresario hecho a sí mismo, se ocupa hoy de trabajar para que la crisis no devore los fondos destinados a cooperación. Como presidente de la Fundación Gates, con 33.000 millones de dólares (casi 25.000 millones de euros) puestos de su propio bolsillo, pide a España algo sencillo: primero, que mantenga la ayuda;  segundo, que la destine a los más necesitados y no a países de ingresos medios como, por ejemplo, Perú. Gates ha visitado hoy EL PAÍS, donde ha desayunado con Coca Cola light.
- Pregunta. Usted pide a la comunidad internacional que mantenga el nivel de ayudas a pesar de la crisis. ¿Teme un gran paso atrás en este terreno?
- Respuesta. La generosidad continúa en general en alza y eso marca una gran diferencia, porque significa más vacunas para más niños, menos gente muriendo y nuevas semillas, pero aún hay mil millones de personas viviendo en tales condiciones de dureza que, si las tuviéramos cerca, no podríamos más que ayudarles. El gran desafío es que esos pobres no queden olvidados por las dificultades financieras.  El dinero que les permite vivir es menos del 1% de nuestros presupuestos. Y el peligro es que sea recortado aún más que otras partidas del presupuesto. Eso supone literalmente menos vacunas, menos semillas o menos medicinas contra el sida, y todo ello para equilibrar el presupuesto de los países más ricos. Para que el dinero sea destinado adecuadamente y tenga un impacto real en la gente, debe ir a aquellos que más lo necesitan. Debemos asegurarnos de que el dinero va a los países pobres, donde puede tener un efecto contundente, y no a los de ingresos medios. Tenemos mucho que hacer para que la gente se sienta reconocida por la ayuda que concede, que sepan lo importante que es mantenerla.

No hay comentarios: