23 enero 2012

PERLA ESCONDIDA EN LA CARTA Nº 130


Carta nº 130    Septiembre 1897
“Así es la vida, hoy somos y mañana no existiremos; Dios tenga misericordia de nosotros”  

            La misericordia de Dios es grande. Gracias a ella podemos vivir confiados y a la vez comprometidos. “ El significado de esta palabra nos remite a una actitud compasiva del corazón (del latín “cor”) Decía Louis-Joseph Lebret de la misericordia como esa capacidad que debe tener el cristiano para asumir en su corazón a la miseria y a los que sufren, para solidarizarse con ellos y para actuar con el fin de esa situación”(Toni Esteve).

            Como decía la M. Cándida, hay que tener esto muy presente, sin obsesiones, pero con insistencia y constancia. Hay que ser conscientes que la vida pasa y pasa rápido. Precisamente estamos en contacto con muchas realidades, con muchos sustos en este sentido, y sin embargo todavía se nos olvida que “hoy somos y mañana no existiremos” por lo tanto mientras seamos, debemos vivir con misericordia pues será la misericordia la que nos espere al final de nuestro camino.

            Como dirían en los grandes discursos: Por todo lo anteriormente expuesto…, pues algo así digo ahora: Por todo lo comentado y reflexionado, por la misericordia de Dios, quiero y descubro que esta palabra me despierta la actitud para perdonar y pedir perdón, para olvidar (borrar) la ofensa y volver a empezar de nuevo en una relación fraterna (¡que grande es esto de volver a empezar de nuevo!).

            “Ser misericordioso es no mostrarse riguroso con quien nos ha ofendido, es dar muestras de grandeza de alma ante quien nos ha humillado. La misericordia es un acto de confianza en el otro” (Toni Esteve).

Estaba imaginando pasar, como un scaner de identidad, este último párrafo por la vida, mejor dicho, por lo que conozco de la vida de la M. Cándida y creo que encaja muy bien, creo que es el resumen del perfil de las grandes personas y por eso creo y descubro un horizonte y un camino por hacer, que bajo la luz de la confianza, me anima a seguir.

            

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