Carta nº 107 Noviembre 1896
“aunque yo aprecio más ser religiosa que todas las cosas del mundo”
Cuando uno encuentra lo que busca para su vida, no quiere nada más, todo lo demás se queda en un segundo plano. Toda la vida gira alrededor del tesoro encontrado. Vende lo que tiene para comprar el campo donde ha descubierto la felicidad.
Así le ocurría a la M. Cándida. Encontró en su ser Hija de Jesús la razón de su vida y era lo que más apreciaba, quería, guardaba.
Ante la falta de horizontes que generan felicidad hoy, en pleno agosto, se nos ofrece un camino: ser religiosa ¿por qué no? Pero lo importante, de verdad, es encontrar que tu vida va por buen camino. Eso es lo realmente importante. Da igual la opción elegida. Pero esto no quita que desde aquí lance un abrazo de ánimo a todas las Hijas de Jesús que conozco en todos los rincones del mundo. Ser religiosa Hija de Jesús, vivir como pensó Dios a través de la M. Cándida, es una ayuda para muchas personas hoy, en el siglo XXI.
Vivir la alegría, la cercanía, la libertad, la atención a los demás con tu vida, la solidaridad, la disponibilidad por encima de gustos, la ……. (¡tantas palabras podría añadir!) es convertir el día a día en una experiencia que convence.
Y además de todo lo dicho, quiero añadir que, ser Hija de Jesús hoy, es un remedio eficaz para una de las plagas de nuestros días: la soledad. “Cuatro millones de franceses tiene tres conversaciones de verdad al año, una cada 121 días”. Pues bien, es difícil sentirse solo con una gran familia, con una familia algo más que numerosa. Con una familia abierta siempre a las necesidades de las personas que les rodean.
Y ¿qué hay que hacer para descubrir si esa puede ser mi vocación? No siendo experto en las nuevas formas de vocación, creo que es preciso escucharse por dentro y escuchar por fuera. Y si en el estómago aparecen fenómenos nuevos, sensaciones diferentes,… busca, dialoga y decide. Y por supuesto, descubre que puede ser la cosa que más aprecias por encima de todas las cosas en este mundo. Ánimo.
Y mucho apoyo y nuestra oración a todos los jóvenes que hoy están de camino para las JMJ.
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