27 abril 2009

TRAS EL RASTRO DE DIOS...7 En un "te quiero"

Hoy me he encontrado contigo…
Y he seguido tu rastro…
Y me has dicho: te quiero…
Después has sonreído.
Yo también.

Y al oír ese “te quiero”
he entendido en un instante
el poder curador de tus palabras
y el poder sanador de nombrarme.

Y he entendido
que aquel hombre de Betania
resucitó al escuchar de ti su nombre: Lázaro;
y que aquella mujer de Magdala,
te vivió resucitado,
cuando de tus labios
surgió su nombre: María.

Y al sentirme nombrada,
y sanada y amada,
me siento llamada a hacer lo mismo,
a nombrar, a sanar, a decir
“te quiero”.

Irremediablemente...

Hoy me he encontrado contigo…
Y he seguido tu rastro…

No hay comentarios: