
Carta nº 2 Noviembre 1873
“ver las cosas delante de Dios”
Otra perla escondida.
Ver las cosas delante de Dios tiene grandes ventajas. Una es volver a verlo todo de nuevo, repasar la película otra vez y descubrir, seguramente, nuevos matices. Otra es definir más claro el objetivo, en el caso de la M. Cándida: buscar a Dios, buscar su mayor gloria y no otras cosas.
Delante de Dios implica además una actitud física, buscar un espacio y un tiempo para esto. Lleva consigo una actitud de camino, de ponerse en marcha, de buscar. Y delante de Dios no se va a querer cambiar a Dios sino a escuchar lo que dice.
Delante de Dios conlleva transparencia, aparecer tal como eres y así, con tus lados buenos y los que son menos buenos, decirle que aquí estoy para intentar que cada vez pueda ser más transparente no sólo para Él, sino también para los demás.
“ver las cosas delante de Dios”
Otra perla escondida.
Ver las cosas delante de Dios tiene grandes ventajas. Una es volver a verlo todo de nuevo, repasar la película otra vez y descubrir, seguramente, nuevos matices. Otra es definir más claro el objetivo, en el caso de la M. Cándida: buscar a Dios, buscar su mayor gloria y no otras cosas.
Delante de Dios implica además una actitud física, buscar un espacio y un tiempo para esto. Lleva consigo una actitud de camino, de ponerse en marcha, de buscar. Y delante de Dios no se va a querer cambiar a Dios sino a escuchar lo que dice.
Delante de Dios conlleva transparencia, aparecer tal como eres y así, con tus lados buenos y los que son menos buenos, decirle que aquí estoy para intentar que cada vez pueda ser más transparente no sólo para Él, sino también para los demás.
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