08 junio 2015

Viajó a Compostela a comprar droga, pero ante la catedral hizo una oración... y hoy es sacerdote

Salvador Romero hoy es un sacerdote de Valencia entusiasta del Señor, pero no siempre fue así. En su juventud se introdujo en el mundo de la droga y se alejó de Dios. Un día viajó a Galicia para comprar droga y decidió pasar un momento por la tumba del Apóstol Santiago, simplemente a la entrada... y empezó a cambiar su vida. Cuenta su testimonio en el programa "Cambio de Agujas" de EUK Mamie TV.
Explica que aunque su familia era originaria de Galicia él se crió cerca de la zona del puerto de Valencia. "Han sido zonas de baja cultura, zonas deprimidas, zonas donde se ha movido y se mueve droga, prostitución etc... Yo fui allí a un colegio público de una zona bastante dura, con hijos de personas que estaban en la prostitución o que estaban en las drogas, en un ambiente no muy agradable".
Su madre era una persona muy religiosa que llevó a sus hijos a las actividades parroquiales y la catequesis, pero después de la Confirmación los chicos siempre abandonaban la iglesia. Salvador era además mal estudiante y dejó el colegio y se puso a trabajar en cuanto pudo, con 15 o 16 años.
Recuerda que el grupo para jóvenes de la parroquia intentó trabajar con Salvador y sus amigos que empezaban a involucrarse en pequeños crímenes. "Nos intentaron ayudar, convertirnos, pero la verdad es que nos aguantaron un año y luego ya nos dijeron, “mejor os vais”, porque éramos un grupo bastante complicado", explica. 

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