09 diciembre 2014
IMPACIENCIA
En realidad, impaciencia y esperanza son versiones del mismo cuento. O aspectos de la misma verdad. Y es que uno anhela, que deseas y quieres que llegue ya lo que es bueno. Que pelea, dentro de uno, la calma y el anticipo con la agonía porque tarda. Parte de nuestra vida es esperar que se cumpla la promesa de Dios. Parte de nuestra vida es un perpetuo Adviento, en el que anticipamos el momento en el que, al fin, el lobo y el cordero se sentarán juntos.
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