Termina una semana en la que hemos recibido un verdadero baño de realidad: tres instituciones de referencia han publicado sendos informes en los que se alerta sobre el deterioro de las condiciones sociales en nuestro país y la consolidación de una brecha sin precedentes entre el bienestar de una minoría y la pobreza y precariedad de la mayoría.
El primero de ellos, elaborado por la Fundación Foessa/Cáritas ofrece un panorama en el que solo uno de cada tres españoles tiene sus necesidades básicas cubiertas. El número de ciudadanos de nuestro país que vive en la exclusión roza los 12 millones y muchos más ven peligrar aspectos tan esenciales como el empleo digno, la vivienda o la protección frente a la discapacidad.
Unicef contó la historia de una parte de estos perdedores del sistema: los niños y los jóvenes adultos. Como este blog ha venido denunciando desde hace tiempo, la crisis no ha hecho más que complicar una situación de pobreza infantil que ya era grave antes de 2008. Los datos que se presentaron esta semana plantean preguntas inquietantes sobre nuestro modelo de protección y la responsabilidad de las instituciones públicas.
El primero de ellos, elaborado por la Fundación Foessa/Cáritas ofrece un panorama en el que solo uno de cada tres españoles tiene sus necesidades básicas cubiertas. El número de ciudadanos de nuestro país que vive en la exclusión roza los 12 millones y muchos más ven peligrar aspectos tan esenciales como el empleo digno, la vivienda o la protección frente a la discapacidad.
Unicef contó la historia de una parte de estos perdedores del sistema: los niños y los jóvenes adultos. Como este blog ha venido denunciando desde hace tiempo, la crisis no ha hecho más que complicar una situación de pobreza infantil que ya era grave antes de 2008. Los datos que se presentaron esta semana plantean preguntas inquietantes sobre nuestro modelo de protección y la responsabilidad de las instituciones públicas.
Por Gonzalo Fanjul
Foto de Miguel Ángel Invarato
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