Esta es la teoría que sostiene Albert Cañigueral, miembro de la comunidad internacional Ouishare, cabeza visible del consumo colaborativo en España y fundador de la web de referencia sobre el tema en nuestro país y en América Latina. Cañigueral, que de hecho es ingeniero multimedia de formación, acaba de publicar un libro (Vivir mejor con menos) donde hace un repaso del origen de la economía colaborativa y donde desvela las múltiples ventajas que la “colaboración” aporta al consumidor.
Recuerdo el día en que le conocí en Barcelona. Fue durante la primavera del 2013 y si no me falla la memoria se trataba de un evento auspiciado por Ouishare donde él ejercía de anfitrión. Llegué a la conclusión, no sé si precipitada, de que debía de ser un tipo muy importante porque me fue casi imposible hablar con él por el aluvión de personas que se arremolinaban a su alrededor. De hecho, el consumo colaborativo despierta tantas pasiones allí por donde pasa que sus heraldos, como Cañigueral en este caso, sufren los efectos secundarios del éxito apabullante de público.
Recuerdo el día en que le conocí en Barcelona. Fue durante la primavera del 2013 y si no me falla la memoria se trataba de un evento auspiciado por Ouishare donde él ejercía de anfitrión. Llegué a la conclusión, no sé si precipitada, de que debía de ser un tipo muy importante porque me fue casi imposible hablar con él por el aluvión de personas que se arremolinaban a su alrededor. De hecho, el consumo colaborativo despierta tantas pasiones allí por donde pasa que sus heraldos, como Cañigueral en este caso, sufren los efectos secundarios del éxito apabullante de público.
Por Anna Argemi
No hay comentarios:
Publicar un comentario