La intención del Gobierno de legalizar la devolución en caliente de inmigrantes
-echarles inmediatamente por donde han venido- atenta contra la
legislación europea, la Constitución española, las leyes internacionales
y la Convención de Ginebra de Naciones Unidas. "Es una violación de
leyes básicas internacionales de derechos humanos; y añadiría que
también es una violación de la decencia humana elemental", señala a El HuffPost el relator especial de la ONU sobre los Derechos Humanos de los Migrantes, François Crépeau.
España
no se puede saltar la legalidad alegremente, advierten preocupados
organizaciones de derechos humanos, de ayuda al refugiado y al
inmigrante, y juristas, que han remitido una carta conjunta
al comisario de derechos Humanos del Consejo de Europa, Nils Muižnieks.
Le solicitan que haga un llamamiento urgente al Gobierno para que
paralice la reforma legislativa que ha introducido a través de una
enmienda que desde este martes ya aparece como "disposición adicional
primera" en la Ley de Seguridad Ciudadana, y que modificaría la Ley de
Extranjería. La oposición se ha quejado de las prisas del PP al
"imponer" la tramitación acelerada del proyecto de Ley, que se votará en
el Congreso el 20 de noviembre.
Por Gloria Rodríguez
No hay comentarios:
Publicar un comentario