Domingo de octubre. Pasada la medianoche, mientras la mayoría de los
españoles se retira a dormir para encarar el lunes, en la barriada de
Loreto, en Cádiz, José Luis Flores (23 años) ve tranquilo en la
televisión el debate sobre Gran Hermano. A las 2.30, Selu —como le llama todo el mundo— se encierra en su cuarto y enciende la PlayStation 4 para echar unas partidas a su nueva pasión, el juego de fútbol Fifa 14,
en el que uno forma su equipo eligiendo jugadores reales de las
distintas ligas. Gracias a su mejor inversión —el delantero nigeriano
del Villareal, Uche— gana un montón de partidos. A las 4.30 apaga la
luz.
La vida de muchos jóvenes españoles que se han quedado atrapados por
la crisis transcurre despacio, como si sus días se repitieran en bucle.
Son los ninis, cuyo número ha aumentado con paso firme. El 25% de los jóvenes españoles de entre 15 y 29 años ni estudia ni trabaja frente al 15% de la media de la OCDE, según el informe Panorama de la Educación 2014 presentado en septiembre. España, en este estudio, se sitúa como el país europeo con más ni-nis.
Por Carmen Pérez-Lanzac
Foto de Eduardo Ruiz

No hay comentarios:
Publicar un comentario