09 octubre 2014

MIENTRAS TANTO... en ÁFRICA...

El pueblo de Meliandou, en Guéckédou (Guinea Conakry), donde se cree que nació el último brote de ébola, es probablemente uno de los lugares más difíciles de alcanzar del país. Es un viaje de dos días desde la capital, Conakry, seguido de una caminata por la densa selva tropical.
Hace poco fui a Meliandou, acompañado de responsables y aliados en temas de protección infantil, para entender cómo el ébola está afectando a los niños. Lo que nos encontramos confirmó nuestras sospechas: no había cientos, sino miles de niños que han perdido a sus padres, abuelos, hermanos y hermanas, o que se han quedado huérfanos por esta enfermedad mortal.
En los pueblos pequeños los niños sin padres son vulnerables a la estigmatización, el hambre, la desnutrición y, en algunos casos, la violencia. Algunos de estos niños también son supervivientes del ébola.
Por Timothy Rose

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