Vocación, formación y evangelización. Estas son las tres palabras clave
que el santo padre Francisco ha dado esta mañana a los participantes de
la Asamblea Plenaria de la Congregación para el Clero, a quienes ha
recibido en audiencia.
El Papa hablando de la vocación al ministerio sacerdotal, la ha
comparado con el "tesoro escondido en el campo". Por eso, ha afirmado
que es realmente un tesoro que Dios pone desde siempre en el corazón de
algunos hombres, elegidos por Él y llamados a seguirle en este estado de
vida. Asimismo ha señalado que "quien es llamado al ministerio no es
'dueño' de su vocación, sino administrador de un don que Dios le ha
confiado para el bien de todo el pueblo, es más, de todos los hombres,
también de aquellos que están alejados de la práctica religiosa y no
profesan la fe en Cristo". Al mismo tiempo, ha proseguido el Papa,
"toda la comunidad cristiana es guardiana del tesoro de estas
vocaciones, destinadas a su servicio, y debe ser cada vez más consciente
de la tarea de promoverlas, acogerlas y acompañarlas con afecto".
Por Rocío Lancho
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