Puedo garantizar la anécdota porque me la contó su protagonista: un
obispo (de cuyo nombre no debo acordarme) a quien Francisco, el actual
obispo de Roma, le dijo literalmente en conversación privada: “Reza por
mí; la derecha eclesial me está despellejando. Me acusan de desacralizar
el papado”.
Permítaseme preguntar si lo que está haciendo Francisco es
desacralizar el papado o más bien cristianizarlo. Hace unos diez siglos,
san Bernardo escribió una carta al papa Eugenio III y lo que le pedía
en ella viene a ser otra “desacralización” del papado: que se parezca a
Pedro y no a Constantino (o al sumo sacerdote judío), y que recuerde que
Pedro no necesitó grandes palacios, ni mantos de armiño, ni lujosos
medios de transporte para anunciar a Cristo. Por si fuera poco, el nada
sospechoso Benedicto XVI declaró poco antes de su renuncia que esa carta
de san Bernardo debería ser libro de cabecera para todos los papas.
Por J.I. González Faus

No hay comentarios:
Publicar un comentario