La religión cristiana les resulta a no
pocos un sistema religioso difícil de entender y, sobre todo, un
entramado de leyes demasiado complicado para vivir correctamente ante
Dios. ¿No necesitamos los cristianos concentrar mucho más nuestra
atención en cuidar antes que nada lo esencial de la experiencia
cristiana?
Los evangelios han recogido la respuesta
de Jesús a un sector de fariseos que le preguntan cuál es el mandamiento
principal de la Ley. Así resume Jesús lo esencial: lo primero es “amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu ser“; lo segundo es “amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
Por José Antonio Pagola

No hay comentarios:
Publicar un comentario