Hace unos años me
invitaron a participar en un congreso sobre doctrina social de la
iglesia. Preparé un texto. Ya ni me acuerdo del tema. Fui allí, lo
expuse y ahí quedó todo. Fue interesante escuchar otras voces y otras
opiniones. Lo interesante llegó al momento de la publicación de las
actas del congreso. Uno de los organizadores me llamó para decirme que
había un problema con mi texto. Es que en un pasaje citaba a Karl Marx,
diciendo aquello de que había dicho que la economía era la
infraestructura de todas las estructuras de la sociedad humana. El
problema no era exactamente la idea sino el citar a Karl Marx.
Nosotros
no nos vamos a hacer problema de citar a Marx. Sobre todo cuando tiene
razón. La economía es la infraestructura que hace posible todas nuestras
actividades, hasta las más altas, excelsas y espirituales. Para
escribir estas mismas líneas me sirvo de un ordenador. Y el que las esté
leyendo lo hace a través de internet. Eso significa que alguien ha
pagado el ordenador y la conexión a internet. Todo eso supone un flujo
de recursos producidos y elaborados en muy diversas partes del mundo que
a través del intercambio comercial han llegado a nosotros y lo podemos
utilizar para lo que nos interese en el momento. Eso es precisamente la
actividad económica.
Por Fernando Torres CMF

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