El jesuita español experto en Bioética continúa viviendo en su amado Japón, donde mantiene una cordial relación con el episcopado de una Iglesia acostumbrada a ser una diminuta minoría. Frente a las críticas y presiones recibidas en España, en el país del sol naciente Masiá asesora en cuestiones teológicas, bioéticas y de diálogo interreligioso. Hace unas semanas pasaba por Madrid y tuvimos ocasión de hablar con él. “Estamos en parecidas guerrillas”, bromeaba haciendo gala de un magnífico sentido del humor que le acompañó durante toda la entrevista.
Ha venido a Madrid a hablar en la cátedra de Teología Chaminade de Pierre Teilhard de Chardin. Repasando su biografía se aprecian paralelismos con la suya. Un hombre a caballo entre la ciencia y la fe, siempre sometido a la crítica.
¡Qué honor! Toda su vida fueron prohibiciones. Se publicaron sus obras póstumamente. Y si hubiera sido ahora, mandaba el libro a (la editorial) Trotta y se lo publicaban (risas). Pero Teilhard fue muy muy obediente.
Sigue sin ser rehabilitado.
Bueno es que una rehabilitación así, oficialmente, no la va a haber. Pero prácticamente sí. Hoy nadie considera que esté prohibido. Pero eso de las rehabilitaciones, cada vez que un papa dice algo nuevo lo tiene que decir siempre con la frase “como lo decía muy bien mi ilustre predecesor”... Y después ya puede decir lo contrario (risas).
Por Mª Ángeles López Romero

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