12 septiembre 2014

Francisco: "No se puede corregir a una persona sin amor y sin caridad. No se puede hacer una intervención quirúrgica sin anestesia"

La verdadera corrección fraterna es dolorosa porque está hecha con amor, en verdad y con humildad. Si sentimos placer al corregir, esto no viene de Dios. Es lo que ha dicho el Papa en la homilía de esta mañana en Santa Marta, en el día en el que la Iglesia celebra la Memoria litúrgica del Santísimo Nombre de María.
En el Evangelio del día, Jesús advierte a los que ven la paja en el ojo del hermano y no se dan cuenta de la viga que tienen en el suyo. Comentando esta cita, Papa Francisco vuelve sobre la corrección fraterna. Antes que nada al hermano que se equivoca se le ha de corregir con caridad.

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