El estado de salud del religioso Manuel García Viejo, infectado de ébola y repatriado esta madrugada desde Sierra Leona,
es «grave» ya padece una «profunda deshidratación y una afectación
hepatorrenal marcada», según han revelado en una rueda de prensa los
médicos que le atienden en el Hospital Carlos III de Madrid, donde
permanece ingresado.
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