27 agosto 2014

#a14 NUESTRA VOCACIÓN...

Señor, te pido renovada alegría y compromiso por la llamada a ser
Hija y Hermana… 
Compañera de Jesús en la misión del Reino 

Me abro a la Palabra: 2 Pe 1, 1-12

CG XVII 44
Nuestro primer compromiso con la pastoral vocacional es valorar y cuidar la propia vocación, y preguntarnos cómo la estamos viviendo. Si creemos que ser Hija de Jesús es una propuesta de vida válida y tiene todo su sentido hoy, si experimentamos y manifestamos la alegría de nuestra vida consagrada, podremos dar a esta pastoral el impulso y la animación que insistentemente estamos pidiendo. Cuando sentimos que nuestra vida es valiosa, contagiamos alegría, serenidad y felicidad, y podemos suscitar la llamada en otros.

Mi vocación...
        La llamada...
                ¿Cómo la cuido?
                       ¿Me percibo centrada?
                               ¿Cómo se concreta hoy mi SÍ?

No hay comentarios: