El 31 de enero de 2014 hemos
celebrado en la Residencia Universitaria Nuestra Señora del Pilar el Año Nuevo
Chino. Para la cultura china no nos encontramos en el 2014, si no en el año
4712, este es el año del caballo. A diferencia de los signos mensuales del
zodiaco, el horóscopo chino se basa en ciclos de doce años representados por los animales que, según la leyenda,
participaron en la carrera para asistir al banquete organizado por el Emperador
de Jade. Gracias a su astucia, el primero fue la rata, que engañó al buey al
cruzar sobre sus lomos un río y se adelantó así también al veloz tigre, al
conejo, al dragón, a la serpiente y al caballo, séptimo animal del horóscopo
chino.
María
Josefa Wang, se ha encargado de traernos un poquito de su
añorada China a nuestra residencia. El sábado 1 de febrero las niñas teníamos
una cita en el Comedor. Cuando llegamos, la mesa estaba decorada con todo tipo
de detalles y “pastas” típicas de China. Nos sentamos alrededor de la mesa y
tomamos un té especial. La verdad es que algunas esperábamos un sabor más
fuerte, pero al contrario de lo que pudiéramos pensar, el té era como cualquier
otro, pero con un toque aromático a pétalos de alguna flor exótica, o eso es lo
que hemos imaginado.

Hoy
hemos celebrado este día con ilusión, con alegría, María Josefa es para
nosotras un ejemplo a seguir. Nunca pierde la sonrisa, es muy trabajadora
(¡cómo no, es china!), constante, bondadosa y, sobre todo, transmite energías y
pensamientos positivos a quienes estamos a su alrededor. Estamos aprendiendo
mucho, aprendiendo que tenemos que dar aunque nos cueste, que agradar a los
demás es el mejor regalo
que uno puede tener a lo largo del día. Así, si algo
sacamos en clave es que nunca hay que irse a la cama con un pensamiento
negativo, si no con una sonrisa con la que despertar al día siguiente. Y como
anécdota, es la mejor consejera de belleza que podamos tener, sus remedios
naturales para reducir las odiadas ojeras post-estudio o sus famosos caldos,
harán que las niñas de esta residencia nunca envejezcamos. Sólo queda decir:
Gracias María Josefa, mejor dicho, xie xie.
Mariló Pérez Fernández



No hay comentarios:
Publicar un comentario