Cada una ha elegido escenario para mejor hacer oración: Capilla, alcoba del nacimiento, salón, jardín…
Algunas de las inspiraciones que Dios nos ha concedido y hemos expresado en la sobremesa son las siguientes:
- ¡Tocar las raíces es tocar la vida!
- Ante la contemplación de la infancia de la M Cándida he sentido una nueva llamada de exigencia como Hija de Jesús.
- La de la Madre Cándida es una vida que surge en la pobreza y me siento obligada a experimentarla como seguidora suya.
- Estar atentas a las raíces es mantenerse fieles.
- Las raíces sustentan el árbol.
- La ambientación de la casa me ha gustado mucho. El caserío de Berrozpe está precioso. ¡Gracias por vuestro esfuerzo por mantenerlo así, hermanas!
- Me ha sido fácil meditar en la vocación de Jeremías , en la de la madre y en la mía propia…
- El retablo es muy sugerente: El relieve de Jesús Maestro me ha movido a orar por los alumnos, los educadores y sus padres. Deberíamos dar la importancia que tiene la infancia para el desarrollo equilibrado de la persona. Es importante que los niños experimenten el afecto…
- Valoremos la función educativa y evangelizadora de la familia.
- Los alumnos son permeables a la educación religiosa: “Mamá esta es la profesora que nos lleva a Jesús”- Con referencia a una H. de J. presente que orientaba la oración de los pequeños.
- He realizado un recorrido reflexionando por el salón de la nueva decoración del salón grande: “los movimientos” de la vida de la Madre me han encantado.
- Otras referencias del retablo son de agradecer: María, S. Ignacio, la M. Cándida. También las vidrieras nos recuerdan la historia de la Congregación.
- He pensado en las raíces de mi vocación y en cómo Dios ha ido resolviendo los problemas y las circunstancias adversas.
- La M. Cándida fue muy querida desde su nacimiento… esto dio fruto abundante.
- He mantenido una charla con la M. Cándida en la oración y he deseado ser fiel a mi vocación.
- Lo más fuerte en mí ha sido un gracias por esta oportunidad de encuentro con las compañeras y por poder hacer EE.EE.
- La nuestra, la de los 60, es la década prodigiosa. Nada de estar fijadas en el pasado. Tenemos un maravillo futuro, también para la acción.
- Hemos de hacer lo posible por vivir nuestra vocación felizmente. Es el mejor testimonio…
- No olvidemos que estamos obligadas a sentirnos sanas… aprovechemos esta oportunidad de sanearnos si es necesario…
- “Ahora te toca a ti”, oía alguna de boca de la M. Cándida repasando su vida…
- Que esta nueva oportunidad nos confirme en que nuestra vida de seguimiento de Jesús, sea cual sea nuestra tarea en la misión tiene sentido.
| Andoain 16 de julio 2013 |
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